Calefacción y aire acondicionado eléctricos: lo que gastan y cómo gastar menos

Un radiador o un calefactor eléctrico gasta, mientras calienta, la potencia que marca: 2.000 W son 2 kWh por cada hora a tope. Una bomba de calor o un aire acondicionado da varias veces más calor o frío que la electricidad que gasta, y su etiqueta dice cuántas. Y, según el IDAE, cada grado menos en invierno, o más en verano, ahorra cerca de un 7 %.

Radiadores, calefactores y acumuladores

Convierten en calor toda la electricidad que gastan, así que gastan su potencia por las horas que calientan: un radiador de 2.000 W encendido a tope durante una hora gasta 2 kWh. Con termostato gasta menos, porque se apaga a ratos cuando la habitación llega a la temperatura: la potencia de la etiqueta es lo máximo que gasta, no lo que gasta de media. Para saber lo que te cuesta, usa la calculadora con los vatios y las horas, o compara tu consumo de un mes frío con el de uno templado.

Bomba de calor y aire acondicionado

Llevan el calor de fuera adentro en invierno y de dentro afuera en verano, y por eso dan más energía de la que gastan. En la etiqueta energética de un aire acondicionado, el SCOP dice cuántos kWh de calor dan de media en la temporada de calefacción por cada kWh de electricidad, y el SEER, lo mismo con el frío en la de refrigeración: con un SCOP de 4, cada kWh que pagas da unos 4 kWh de calor. La etiqueta da también un consumo en kWh al año, calculado con unas horas de uso de referencia: sirve para comparar aparatos, pero tu consumo depende de tu casa, de tu clima y de cuánto lo uses. Si necesitas frío y calor, el IDAE aconseja una bomba de calor con etiqueta A o superior.

La temperatura

El IDAE da por suficientes 21 °C en invierno y 26 °C o más en verano, con ropa adecuada, y calcula que cada grado de diferencia ahorra cerca de un 7 %. Apaga la calefacción mientras duermes y, si sales unas horas, baja el termostato a 15 °C. No pongas el aire acondicionado más frío de lo normal: no enfría antes la casa. Un ventilador, mejor de techo, da una sensación de entre 3 y 5 °C menos y gasta muy poca electricidad.

A qué hora

Con el PVPC cada hora tiene su precio, así que la misma hora de calefacción o de aire acondicionado no cuesta lo mismo a mediodía que a las nueve de la noche. Si puedes, úsalos más en las horas baratas del día. Ayuda guardar el fresco o el calor: en verano, abre las ventanas por la noche o a primera hora y baja toldos y persianas durante el día; en invierno, cierra persianas y cortinas al anochecer. Con una tarifa de precio único, todas las horas cuestan lo mismo.

La potencia contratada

La calefacción eléctrica y el aire acondicionado son de los aparatos que más potencia piden a la vez. Si salta la luz al encenderlos con el horno o la lavadora, lo normal es que hayas pasado de la potencia que tienes contratada: reparte el uso de los aparatos o calcula si te conviene subirla.

Basado en IDAE: recomendaciones para el ahorro energético en hogares; y BOE: Reglamento Delegado (UE) 626/2011, artículo 2. Las referencias y fechas de actualización están en Fuentes.