Autoconsumo con placas solares: las modalidades, los pasos y los papeles
Con placas en casa eliges una modalidad: sin excedentes, con un equipo que impide verter a la red, o con excedentes, que se pueden descontar de la factura cada mes si la instalación no pasa de 100 kW. En una casa conectada en baja tensión con menos de 100 kW, el cambio de contrato con la distribuidora y la inscripción en el registro salen de los papeles que tu instalador presenta en la comunidad autónoma.
- De día, las placas dan electricidad a lo que tienes encendido en ese momento. Esa energía no la compras.
- Lo que sobra va a la red, o a la batería si tienes una, y con compensación se descuenta de la energía que pagas ese mes.
- De noche, o cuando las placas no llegan, la casa toma la electricidad de la red y la pagas según tu tarifa.
Las tres modalidades
Sin excedentes: la instalación lleva un sistema antivertido que impide mandar a la red la energía que sobra. Con excedentes acogida a compensación: lo que viertes se descuenta de lo que pagas por la energía; se puede si la energía es renovable, las placas no pasan de 100 kW, la instalación no cobra otra retribución y firmas el contrato de compensación. Con excedentes no acogida a compensación: lo que viertes se vende en el mercado eléctrico, como cualquier productor. Puedes cambiar de modalidad, pero tienes que quedarte en la que elijas al menos cuatro meses.
Para ti solo o compartido
Si las placas dan servicio a varios consumidores, como los vecinos de un edificio, es autoconsumo colectivo: todos tienen que estar en la misma modalidad y mandar a la distribuidora, directamente o a través de su comercializadora, el mismo acuerdo firmado con el reparto de la energía. Las placas pueden estar en la red de la casa o cerca: en la misma parcela catastral, conectadas a la baja tensión del mismo centro de transformación, a menos de 500 metros o, si son fotovoltaicas y se conectan a través de la red, a menos de 5.000 metros, contados entre los contadores.
El reparto entre vecinos
En el autoconsumo colectivo, cada hora le toca a cada vivienda una parte de lo que producen las placas: su coeficiente de reparto. Lo fija el acuerdo que firmáis todos, según la potencia contratada de cada uno, lo que puso cada uno para la instalación o cualquier otro criterio, siempre que los coeficientes de todos sumen 1 en cada hora. Puede ser el mismo todas las horas o cambiar de una hora a otra; en ese caso se manda a la distribuidora un fichero con el coeficiente de cada vivienda para todas las horas del año. Por ejemplo, con un coeficiente de 0,25, en una hora en que las placas del edificio producen 8 kWh te tocan 2 kWh: lo que gastes de ellos esa hora es tu autoconsumo, y lo que no gastes se vierte a la red. El reparto se puede cambiar, como mucho, una vez cada cuatro meses: el nuevo vale desde el día 1 del mes siguiente si la distribuidora lo recibe completo antes del día 11; si lo recibe más tarde, desde el día 1 del mes de después.
Los pasos, en una casa
Un instalador autorizado diseña la instalación, la monta y la registra en el órgano de industria de tu comunidad autónoma con dos papeles: el certificado de la instalación (el boletín) y la memoria técnica de diseño que hace él mismo o, si las placas pasan de 10 kW, un proyecto firmado por un técnico. Pregunta en tu ayuntamiento qué permiso de obra pide. Si la instalación está en baja tensión y tiene menos de 100 kW, la comunidad manda esos datos a tu distribuidora en diez días como mucho, y la distribuidora cambia tu contrato de acceso y os lo manda a ti y a tu comercializadora en cinco días; tienes diez días para decir si no estás de acuerdo. La comunidad te inscribe también en el registro de autoconsumo, sin que lo pidas. Para compensar excedentes, firma la compensación con tu comercializadora. No necesitan permisos de acceso y conexión las instalaciones sin excedentes ni las de hasta 15 kW en suelo urbanizado.
El contador
Con autoconsumo hace falta un contador que mida en los dos sentidos, lo que tomas de la red y lo que viertes. Si el autoconsumo es colectivo, o las placas se conectan a través de la red, la generación necesita además su propio contador.
Lo que te descuentan por lo que viertes
Con la compensación simplificada, cada mes se resta de la energía que tomas de la red el valor de lo que viertes: con el PVPC, al precio de los excedentes de cada hora; con una tarifa del mercado libre, al precio que pactes con tu compañía. El descuento nunca pasa del valor de la energía que has tomado de la red ese mes, y el periodo no puede pasar de un mes: la potencia y el alquiler del contador se pagan igual.
Ayudas
El programa estatal de ayudas al autoconsumo en casa de 2021 (Real Decreto 477/2021) admitía solicitudes hasta el 31 de diciembre de 2023, según el IDAE. Los ayuntamientos pueden rebajar hasta el 50 % del IBI de una vivienda con placas solares y hasta el 95 % del impuesto de la obra (ICIO), si su ordenanza fiscal lo recoge: pregunta en el tuyo.
Basado en BOE: Real Decreto 244/2019, artículos 3, 4, 7, 8, 10, 14 y 20 y anexo I; BOE: Reglamento electrotécnico para baja tensión (Real Decreto 842/2002), ITC-BT-04; IDAE: programas de incentivos al autoconsumo del Real Decreto 477/2021; y BOE: Ley reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004), artículos 74.5 y 103.2.b. Las referencias y fechas de actualización están en Fuentes.